Hola!!! (eco) (quizás no haya nadie al otro lado)
Pero he vuelto. Sigo sin inspiración pero sé que necesitaba retomar este vicio intermitente. Llevo dos semanas de baja -ironia evidentemente, porque llevo toda mi vida ‘de baja’- y el aburrimiento se ha convertido en desesperación y la desesperación en reflexión…
Sigo estancada… intentando olvidar, intentando continuar e intentando saber lo que quiero y mientras tanto la apatía me embarga y la desgana se apodera de mis actos…
Entonces descubrí un poema de Pablo Neruda que, aunque en principio me hizo hacer planes a largo plazo, sigo como al principio: apática totalmente. Quiero que se acabe este periodo ya…!!!!!!!!!
Ahí os dejo con Neruda:
Muere lentamente quien no viaja,
quien no lee,
quien no oye música,
quien no encuentra gracia en sí mismo.
Muere lentamente
quien destruye su amor propio,
quien no se deja ayudar.
Muere lentamente
quien se transforma en esclavo del hábito
repitiendo todos los días los mismos
trayectos,
quien no cambia de marca,
no se atreve a cambiar el color de su
vestimenta
o bien no conversa con quien no
conoce.
Muere lentamente
quien evita una pasión y su remolino
de emociones,
justamente estas que regresan el brillo
a los ojos y restauran los corazones
destrozados.
Muere lentamente
quien no gira el volante cuando esta infeliz
con su trabajo, o su amor,
quien no arriesga lo cierto ni lo incierto para ir
detrás de un sueño
quien no se permite, ni siquiera una vez en su vida,
huir de los consejos sensatos…
“Al fin y al cabo son sólo palabras, que no dicen nada” Amaral.